Verdadera Consagración.
VERDADERA
CONSAGRACION
BASE BIBLICA:
2 Corintios
7:1 Así que, amados, puesto que tenemos tales
promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu,
perfeccionando la santidad en el temor de Dios.
P.E: TEMATICO
INTRODUCCION: Para obtener una verdadera consagración
es necesario el esfuerzo continuo, de lo contrario, todo resultará en vano. Una
cosa interesante es que es imposible ser ciudadano de los cielos, si en esta
vida no hemos sido consagrados.
ORACION DE TRANCISION: Hoy estaremos viendo lo que significa
la verdadera consagración.
I.
¿COMO SE CONSTITUYE UNA FALTA DE CONSAGRACION?
A. Estaremos observando unos puntos que no indicará la manera en que se muestra
claramente una falta de consagración a la causa del Señor:
1. Falta de estudio y lectura bíblica.
2. Inconstante en la oración.
3. Desinterés por la obra local.
4. Poco entusiasmo en reunirse.
5. Poca vinculación en los programas planeados por la iglesia local.
6. Falta de amor fraternal.
7. Tener una mala manera de vivir – mal vocabulario, etc.
8. Falta de valor frente a la tentación.
9. Teniendo un espíritu apagado.
II.
LA FALTA DE CONSAGRACION ES SINTOMA DE TIBIEZA
ESPIRITUAL.
A. La iglesia en Laodicea se encontraba en tibieza espiritual, y esto es
a raíz de que se ocupaban más en lo material que en lo espiritual. No estaban verdaderamente
consagrados al Señor, (Apocalipsis 3:14-22).
1. Los cristianos tibios no tienen fuerzas, no tienen celo por la obra
de Cristo (Eclesiastés 9:10).
2. El materialismo afecta nuestros sentidos y también la consagración al
Señor (V.17). Los tales son: “desventurados, miserables, pobres, ciegos y
desnudos”.
3. El Señor reprende a todos aquellos quienes se encuentran tibios por
la causa del Señor, (V.19), pero lo hace con amor, incitando al arrepentimiento.
4. El Señor no quiere cristianos “frío”, tampoco, “tibios”.
Debemos ser calientes, hirviendo por las cosas que constituye el
crecimiento espiritual.
III.
¿COMO SE CONSTITUYE UNA VERDADERA CONSAGRACION?
A. Como cristianos verdaderos que somos, debemos desarrollar en todo
nuestro ser una verdadera consagración, es decir una verdadera dedicación a la obra
del Señor.
1. Haciendo de las Escrituras la regla para trazar mi vida (2 Timoteo 3:16).
2. Orando en todo tiempo y lugar (Efesios 6:18; 1 Timoteo 2:8).
3. Tener un interés continuo por la obra local y su crecimiento
4. No dejando de congregarse (Hebreos 10:25).
5. Siendo un miembro activo
6. Desarrollar un profundo amor fraterno por los hermanos (Romanos 12:10;
1 Pedro 1:22).
7. Viviendo de tal forma que el nombre de Cristo sea glorificado (Filipenses
1:21; 1 Timoteo 4:12; Tito 2:7).
8. Saliendo victorioso cuando las tentaciones nos acechan (1 Corintios
10:13; Santiago 1:12).
9. No dejando que nuestro espíritu se apague (1 Tesalonicenses 5:19).
CONCLUSION.
A. Llegar a la verdadera consagración no es tarea fácil, se necesita
dedicación profunda.
B. La consagración indica una “separación”, es decir, apartarnos para
ser santificado para el Señor con todo nuestro ser “espíritu, alma y cuerpo”.
C. Invitamos a quien quiera ser santificado para el Señor a que se
arrepienta y sea bautizado para consagrar su vida a la causa de Cristo.
Comentarios
Publicar un comentario